Una manera de no querer hablar

Qué tipo de personas son las que existen en este país, porque esto de cualquier forma se puede ver diariamente. Todos los días mi movilidad pasa por una esquina del San Martín, todos los días en esa esquina se encuentran paradas dos personas: un chico y una chica (24 y 23 años aparentemente) que esperan que llegue su autobús para irse a la universidad. A veces él llegue un poco más temprano que ella, o a veces es todo lo contrario. Nunca hablan y se nota que nunca lo han hecho ni lo piensan hacer por la distancia que conservan los dos. ¿Qué tipo de personas son que no tienen ningún tema para conversar? 

Lo peor es que estudian en el mismo lugar, y que no son personas desconocidas por el hecho de que comparten el mismo rumbo. Ella siempre mira al lado contrario de donde se encuentra él. Él siempre mira al lado opuesto de dónde se encuentra ella. Llega el microbús, ella sube primero, luego él y se van. En prácticamente 5 minutos, no se han atrevido a intercambiar ninguna palabra, no han tenido el valor o simplemente no quieren hacerlo. ¿Pero acaso no se han dado cuenta de que tienen muchas cosas que comparten? Esa esquina sin decirlo se ha vuelto un lugar de encuentro en silencio, tal vez no intercambien palabras, pero en el fondo comparten el mismo interés que se sienten el uno por el otro, el mismo aire, la misma ignorancia...

En una esquina temprano se encuentran dos personas que no se sienten cómodas de encontrarse en el mismo lugar. No se miran, pero se sienten, no se hablan por el miedo, no se saludan por ser tan incapaces de demostrar que sienten algún interés. Sus distancias son las mismas, unos cinco pasos guardan diario en su esquina de partida al lugar de los engaños. En el fondo se hacen mucho daño, sus miradas luchan a diario, se lastiman sin demostrarlo, al parecer saben controlarlo. Quieren y no quieren hablar, saben que los demás no importaran, pero simplemente quieren esperar a la primera palabra que quiera salir a volar.

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