Solo quiero caminar.

Durante unos cortos días cerca a mi casa, con los problemas de unos vecinos, pude entender que hay personas que solo viven de otras. Una mujer toda desgastada y maltratada de tanto seguir insistiendo por el amor de su marido que ya no siente ninguna pizca por ella. Es realmente penoso ver todo ese show porque con el amor que se tuvieron en algún tiempo atrás trajeron al mundo a dos niños que no merecen esta vida de ahora, una de 9 años y otro de 4. 

Día a día el marido se retira de la casa en altas horas de la mañana y no regresa hasta la hora de dormir que para él son a la 1:00 o 2:00 am (menuda hora de regresar a casa) mientras la mujer con sus dos hijos despiertos esperando al padre y con la luz de la sala encendida se desvela pensando que estará haciendo el marido o con quién se encontrará a esa hora. Yo me despierto de vez en cuando para ir a la cocina a por un vaso de agua y veo su andar desesperado a través de la cortina. 

La mujer viene a mi casa para tener conversaciones con mi madre, para que pueda sentir que alguien la escucha en este mundo y para encontrarle alguna solución a su destrucción matrimonial. En serio se los digo, que es muy triste llegar a tu casa y ver a tu madre abrazar a una mujer que llora desconsoladamente porque su marido ya no la quiere, porque prefiere marcharse de casa y ver a unos niños que no entienden de los problemas de los adultos y que simplemente esperan a su padre como dos niños buenos. 

Yo supe sentirme mal por ellos, supe entender lo que pasaba sin saberme toda la historia, supe muchas cosas porque con tan solo ver sus caras te dicen más de mil palabras. Ahora, hace unos días tuvieron una conversación que parece que fue para bien, el padre ahora llega a la hora correcta, pasa tiempo con sus hijos (que es lo más importante) y respeta las reglas en el hogar, pero eso si, las cosas con la mujer ya no son las mismas. 

Para esos días que parecía que todo ya estaba mejorando, llega un día la mujer a mi casa para decirle a mi madre que ahora si su marido está completamente seguro de que se quiere marchar de casa, una no muy esperada palabra esperaba mi madre, pero parece que ya no tiene solución ese matrimonio. El marido que es amigo de mis padres vino después de tiempo a mi casa para conversar con ellos, y les informó que solo estaría por esta residencial unos días más. 

Lamentablemente se ve que ya es algo definitivo que esa familia se va a destruir, pero lo que más pena me da son los niños que no tienen la culpa de nada en este problema, que de un día para otra se queden sin un padre que ya no quiere a su madre, que desde ahora en adelante tengan que despertarse sin un integrante de la familia y solo les quede extrañar o preguntar por él. Que lamentable toda esta situación que ahora hace poco mis ojos pudieron verlo para ahora narrarlo como algo que pasa diariamente en varios hogares.

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