Nivel final: Inmortal
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| Museo de Arte Mali (Lima - Perú) |
Décimo nivel: Inmortal
Te conocí hace 5 años. Nos presentaron en el cumpleaños de un amigo en común. Esa noche ninguno de los dos se fijó por el otro, tuvieron que pasar muchos años más para volvernos a encontrar. Sucedió el año pasado: 2012. Después de todos los niveles anteriores, mi vida volvió a la normalidad, pero duró poco tiempo para encontrarme con alguien especial. Un día me hablaste por el facebook, me sorprendió que me escribieras porque nunca habíamos tenido una conversación así tan de amigos. Me preguntaste si estaba viviendo en Lima y que planes tenía para esa noche, te dije que me iba a encontrar con SAR (un amigo en común entre los dos) pero que no sabíamos aún a donde íbamos a ir. Me propusiste ir a "Sargento", justo eran carnavales y el ambiente iba a estar muy bueno esa noche. La verdad es que me animaste muchísimo, eres un chico super pilas que da vida a cualquiera. Empilada, llegué al depa de SAR y le conté lo que me habías propuesto, quise convencerlo pero perdí ya que a él no le gusta el tipo de música que pasan en lo bares de Barranco.
Pasó exactamente un mes para que me volvieras a hablar.
Llegó semana Santa y lo mas común para estas fechas es viajar a otros lugares de juerga. Me hablaste una semana antes por el facebook contándome que ibas a ir mi pueblo con unos amigos. Te dije que yo también viajaría y que sin duda nos veríamos por ahí. SAR me acompañó en el viaje y fue él el enlace de todo nuestro encuentro. Era un jueves, yo recién llegaba a mi pueblo y recibo una llamada de mi mejor amigo diciéndome que esa noche se irían a Huacachina de fiesta y que ahí nos encontraríamos con los demás. Animé a mi prima a que me acompañara, no tenía ni la menor idea de lo que se veía venir. Aún era temporada de verano, nos alistamos muy calurosas y nos fuimos de casa. SAR nos estaba esperando afuera del lugar, detrás de él venían mas amigo y por último estaba tu. Besos y abrazos como saludos para todos. Compramos alcohol, la dueña de la tiendita nos dijo que tenía una disco al lado y que para nosotros la entrada sería gratis... GENIAL! Entramos y el lugar no estaba nada mal, la música tampoco. Comenzamos a tomar, algo ligero para levantar un poco los ánimos. Bailamos todos juntos, el ambiente se tornaba cada vez mas cómodo. Brindis por aquí y el alcohol subiendo de nivel en nuestros cuerpos. Me agarraste de la mano y me cogiste de la cintura. Una salsa sonó por ahí, perfecta para un mayor acercamiento. Tienes unos lindos ojos achinados, unas cejas muy pobladas (tal como me alocan), una sonrisa perfecta acompañada de unos dientes perfectos, cabello negro, muy negro y una piel muy suave. Nos miramos a los ojos y pude sentir tu tierno olor. Nuestras caras estaban juntas, muy juntas como para que ocurriera un hermoso beso. Sucedió. Nuestros labios se juntaron, nos besamos mientras bailábamos. No estaba ebria, tu tampoco (me lo dijiste al oído), los dos eramos conscientes de lo que hacíamos. Nos agarramos de la mano toda la noche. Nos volvíamos a besar. Me hiciste sentir cosas que hace mucho tiempo no sentía, solo que las volvía a sentir estando mas madura, teniendo mas experiencia en cosas del amor.
Tus planes y el de tus amigos era quedarse en Ica hasta el viernes, luego se irían a Asia y el sábado temprano acabarían en Lima de fiesta, pero después de ese beso todo cambio. Me jalaste a un lado de la disco y me dijiste: Me quedaré todo el fin de semana aquí contigo, si tu te quedas, yo también. Te besé y te dije que me quedaría. Bailamos toda la noche juntos, mirándonos a los ojos. Personas que yo conocía me veían y lo mas seguro es que irían con el chisme a donde mi ex, pero a mi no me importó. Solo me importaba besar tus labios tan dulces y suaves, tenerte a junto a mi.
Al día siguiente nos volvimos a ver. Fuimos a comprar cosas típicas del lugar, pasear en los tubulares, bañarnos en una piscina de un hotel, el día se pasó volando y así llegó el sábado. Tus amigos emprendieron con su camino y tu te quedaste. Le preguntaste a SAR si es que iría en la noche con ustedes de fiesta, que tenías muchas ganas de verme, mi mejor amigo te tranquilizó y te confirmó que me verías. Yo ya estaba en la disco "Arenas" con unas amigas y los veo llegar. Ese beso que me diste después de un día fue hermoso. Esa noche solo quería pasarla bien, rogaba no encontrarme con mi ex, no quería verlo en mi fin de semana tan perfecto. Me encontré con mis mejores amigas. Una de ellas ya se iba y la acompañamos a tomar un taxi, estando afuera nos escapamos a la laguna para tener un tiempo mas intimo. Nos dijimos unas palabras y así mas besos nacieron entre nosotros. Me quité los tacones para dirigirnos a la orilla de la laguna. Nos pusimos a conversar iluminados por la luna llena que habitaba esa noche en medio de toda la oscuridad. Construimos un mundo por unos minutos, un mundo en medio de ese silencio.
Se acabó el fin de semana y todos teníamos que regresar a nuestra vida de rutina. Antes de irte nos vimos en la Plaza de armas, intercambiamos números y me hiciste prometer que te llamaría cuando ya estuviera en Lima para vernos. Pasaron dos días y nos volvimos a ver ya estando en la capital. Ese día quedamos en vernos en la noche para ver una peli. Después de tus clases, a eso de las 9:00 pm pasaste por mi depa en tu carro y nos fuimos por la Costa Verde. Llegamos hasta un estacionamiento que daba a la playa, el auto venía con un televisor incorporado, pusimos el cd, nos sentamos en los asientos traseros. Me agarraste la mano, me abrazaste, me besaste en la frente y yo en tus labios. Nos miramos fijamente, dejamos que la película rodara por su propia cuenta sin que le tomemos importancia. También estudiabas arquitectura, ibas por tu cuarto año, te encanta leer, ir a museos, eres un chico muy culto, escribes poesía al igual que yo, tienes una banda de rock (tocas la bateria), sin mas que decir me atraes fuertemente. Hablamos de miles de cosas, abrazados, echados en el asiento trasero del auto, de tu vida, de tus tatuajes, de los míos, de los ex's, de tu carrera, de nuestras pasiones y sueños. Hasta que llegó el momento en que me preguntaste: Y verdad, donde estas estudiando? Cuando te dije que me iba a vivir a España tu cara cambio y me sonreíste diciéndome: "Te cuento algo? Yo tengo un karma y se trata de que cuando me estoy enamorando de una chica, esa persona se va del país por cosas del destino. Es algo irónico pero ese es el castigo que cargo." Noté que me hablabas con sinceridad, lo vi en tus ojos y en lo fuerte que me apretaste la mano de regreso a casa.
Tenías un viaje de proyecto con tu curso de universidad a Iquitos por una semana, una semana sin vernos. Después de ese tiempo, el día en que llegaste me mandaste un mensaje porque querías verme y obviamente yo también. Me gustó mucho leer "Te he extrañado flaca", me sonrojé y sonreí de forma ilusionada. Querías contarme toda tu experiencia y el pequeño accidente que habías tenido cometiendo una locura. En esos momentos me encontraba en mi pueblo con mis padres y lo pasamos para el martes que se venía. Fui a tu casa por la tarde, tus dulces labios cada vez me hacían vibrar mas fuerte. Eres un chico muy lindo, tierno. No había nadie en tu casa, conversamos horas de horas. Me encantaba verte con la emoción que me contabas sobre tu viaje, sabes usar las palabras exactas para volver el tema mas interesante, me enganchabas con tu voz y tu mirada. No lo puedo dejar pasar pero me derretías cada vez que te tenía cerca. Echados en tu cama me hablaste de tus sentimientos, de tus relaciones pasadas. Abriste un tema muy intimo conmigo, como nunca me sentí mas cerca a ti porque te estabas dando a conocer de una forma muy dulce. Me abrí por completo a ti, me mirabas a los ojos y me acomodabas el cabello. Llegó tu hermana y me la presentaste, es muy bonita. Le compraste una pizza porque se le había antojado, que tierno para hacerlo. Fuimos a comer al centro comercial que quedaba cerca a tu casa. Caminamos pero estabas lesionado en la rodilla por la travesura que hiciste en Iquitos, eres un chico muy fuerte. Me comenzabas a gustar cada vez mas. Después de comer me invitaste al cine pero había muchísima gente que me propusiste hacer algo mejor. Me llevaste a una charla que hablaba de arquitectura, me hice pasar por una estudiante y nos sentamos juntos, atentos a lo que los profesionales decían. Tienes una muy bonita letra. Me cogiste de nuevo de la mano, entrelazando los dedos, te hice dibujitos con el lapicero que tenía. Me encanta tu sonrisa y la forma en la que me miras. Me presentaste a tus amigos y nos tomamos muchas fotos. Tu el chico sexy y yo la chica de los apuntes. Terminó la charla y me tuve que ir a mi casa, me embarcaste y cuando llegue tenía un mensaje tuyo diciendo: Llegaste bien?. Tu ternura me gustaba aunque por afuera mostraras una imagen de chico rudo.
Quedamos en encontrarnos en el Museo de Bellas Artes. Estaba muy emocionada porque salia totalmente de mi rutina. Entré porque ya comenzaba el recorrido y tu aún no llegabas. Minutos antes de que acabara te vi entrar por la puerta con tus planos en la mano. Me habías estado esperando afuera y te diste por vencido y entraste sabiendo que ya te lo habías perdido todo. Paseamos por todo el museo y tomamos fotos prohibidas, que locura. Nos sentamos en un sillón en forma de barco, dije que lo compraría, aún pienso hacerlo. Salimos de ese lugar mágico y como nunca deseé que el tiempo se detuviera. Nos subimos a un taxi y nos besamos apasionadamente. Me dijiste que después de ese día ibas a estar muy ocupado porque entrabas a parciales. Me sentí triste porque ya me estaba acostumbrando a compartir mis días contigo, pero unas palabras de esperanza nacieron de tus labios y me dijiste lo mucho que te estaba gustando yo y el estar conmigo y que encontraríamos la manera para seguir viéndonos. Tu sonrisa se quedó grabada en mi pecho, tus besos también.
Hablábamos todas las noches por el Skype. Nos íbamos a dormir muy tarde, aveces ese era el único tiempo que estábamos realmente desocupados. Eres muy guapo. Cada día me gustabas mas. Después de tanto trabajo duro me dijiste una noche para ir a "Sargento". Llegaste a mi casa con tu mejor amigo, ese del que me habías hablado tanto y que sin verlo ya lo conocía por sus historias vividas juntos. Me lo presentaste y nos dirigimos al lugar. En la cola había un chico mas y de pronto llegó una chica al grupo. Sabía que pasaba o que te había pasado algo con esa chica. Lo vi en la forma de complicidad en la que miraste a tu amigo y de los nervios no me la presentaste. Aunque en ese grupo solo te conociera a ti, me sentí cómoda porque se muy bien como relacionarme con los amigos de mis amigos. Brindamos y después de la tensión recién me presentaste a tu amiga. Eran cruzadas de miradas medias raras, un triángulo amoroso sin duda se formó. Pero después de todo saliste eligiéndome a mi. Me besaste en los labios, me miraste fijamente a los ojos y nos volvimos a besar. Me hablaste al oído proponiéndome algo y salimos del bar con cuidado para que tus amigos no nos vieran. Me dijiste lo guapa que estaba esa noche y que te gustaba mucho los botines negros que tenía puestos. Una vez fuera, nos agarramos de la mano y comenzamos a andar hacia lo desconocido.
Después de esa noche a los días siguientes me regresé a mi pueblo. Ya había culminado mis estudios, solamente faltaba saber el resultado final que me lo daban en un mes. No nos volvimos a ver hasta después de dos semanas. Para esto las cosas entre nosotros estaban un poco frías. Te llame por la tarde y quedé en ir a tu casa que supuestamente estaba vacía. Llegué y se encontraba tu hermana con sus amigos del cole, también tu madre que me la presentaste, muy linda y amable. Entramos a tu cuarto pero había media rareza entre nosotros. Me acuerdo que tu mami te preguntó si quería comer con ustedes, le dije que no se preocupara, que ya había almorzado. Fuimos a tu terraza, por primera vez iba a entrar a tu taller de privacidad, donde hacías todas tus maquetas llenas de creatividad. Sacaste planos, me enseñaste proyectos y me propuse a ayudarte. Hablamos como siempre, contándonos nuestras cosas. Estábamos de un extremo a otro en la mesa. Mientras yo cortaba unas figuras delicadamente te pusiste a mi lado para ver lo que hacía. Se notaba que me querías besar pero no sabías como hacerlo. Quise hacértelo un poco mas fácil, te miré a los ojos mientras te contaba sobre mi examen y me callaste con un beso, un beso muy apasionado. Te había extrañado y muchísimo. Mis labios con los tuyos se entendían muy bien. No medíamos el tiempo, en ese momento solo eramos tu y yo. Unos pasitos muy delicados comenzaron a escucharse y al abrir la puerta vi por primera vez a esa criatura de la que tanto me habías hablado: Dolly. Linda ella, queriéndose parar en mis piernas mientras yo llevaba unas panties color negro. Me invitaste a comer y salimos de tu casa. Esta vez ya no me cogiste de la mano y yo tampoco sabía si hacerlo aunque me moría de ganas. Me di cuenta que eso me dolió. Me di cuenta que me estaba enamorando de ti por mas que me haya prometido no hacerlo. Tu mirada, tu sonrisa, tus labios derribaron cualquier promesa hecha anteriormente. Te estaba queriendo pero sabía que tu no querías nada, ya me lo habías dicho, ya me habías hablado de tu Karma.
Llegó el día en que me daban los resultados de mis notas. Había aprobado, había conseguido la nota que necesitaba para ingresar a la universidad y a la carrera de Arquitectura. Te lo conté con cierto temor y pena y tu me felicitaste por mi gran esfuerzo pero al mismo tiempo con un poco de tristeza. Confirmado: Me iba a ir.
No nos volvimos a ver antes de irme. La verdad es que fui a Lima solo para estar contigo. Eso lo puedo llamar una locura pero era mi mayor deseo y no me arrepiento de haberlo hecho. Nos vimos en tu universidad. Estabas igual de lindo como siempre. Fuimos a McDonald's a tomar un café. Me mirabas a los ojos pero con un toque de tristeza, tal vez porque sabías que era la última vez. Cuando regresaste del baño te sentaste a mi lado, me abrazaste y me besaste el hombro. Sentí que me habías extrañando mucho pero no lo querías hacer notar. Nos fuimos a un lugar mas tranquilo. Me enamoré de ti de forma muy silenciosa. Nunca se si tu llegaste a sentir algo real por mi, pero la experiencia y los momentos vividos a tu lado no tienen comparación con nada que haya vivido con otra persona en mi vida. Me conquistaste como tal vez lo haces con muchas chicas, no lo sé. Me hubiera gustado muchísimo conocerte antes, en otras circunstancias, en otro año. Nunca le pusimos nombre a nada, tampoco lo pedía porque si yo era feliz estando así contigo, para que etiquetarlo? Me enseñaste muchas cosas, a sentirlas y a vivirlas. Sin duda me quedó claro que nunca te olvidaré, tampoco pensaba hacerlo, tampoco quiero hacerlo. No nos despedimos ese día. Nos dimos un fuerte abrazo, me deseaste muy buenas cosas y nos prometimos vernos muy pronto.
Hace poco te escribí diciéndote que te extrañaba mucho, que nuestra relación ya no es la misma de antes. Cuando recién llegué aquí noté tu miedo, hablábamos por skype y tus preguntas eran muy raras. Se que en el fondo sentías algo por mi, lo sé. No sé que sentirás cuando te digo que me encantan que me despierten tus mensajes diciéndome: "Te extraño". Nunca te dije que estaba enamorada de ti, nunca. Pero te quise nombrar en este blog de forma especial, porque eso es lo que eres en mi vida, alguien muy especial. Nuestros caminos se cruzaron por cosa del destino, pasamos un corto tiempo juntos pero vivimos experiencias inolvidables. Te quiero mucho y también te extraño y si llegas a leer esto en algún momento, espero que te des cuenta del gran significado que marcaste en mi vida y porque por algo Dios quiso que te volvieras parte de mi historia de forma inmortal.
Sé que nos volveremos a ver. Lo prometo.
Sé que nos volveremos a ver. Lo prometo.

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