Niveles
Primer nivel
En enero me fui a vivir a Lima a estudiar en una pre con un fin muy claro, el irme a vivir a España. En esos momentos estaba en una relación que ya se encontraba a punto de colapsar. Eran tantos los problemas y el daño que habíamos venido arrastrando que ya no se si estaba con el por costumbre o por amor. Vine decidida a cumplir con mi objetivo y mas que una ayuda por parte de mi pareja era un estrés el lidiar con él día a día. Por ese motivo me uní mucho mas con un gran amigo que teníamos en común y que vivía en el mismo lugar que yo, SAR. Su chispa y el gozo que tiene de vivir la vida no le hizo perder tiempo y me mostró la vida nocturna que había en la capital, compartió sus amigos conmigo e hizo de mi nueva vida de independiente un hogar acogedor. Salí del círculo en el que había vivido durante 2 años, me di cuenta que no vale la pena seguir luchando por algo que ya no tiene solución. Era momento de volver a ser feliz y que el también lo sea, por eso me decidí en ponerle ya un punto final a mi relación. Era lo mejor.
Segundo nivel
Hace unos meses atrás un chico me agregó al facebook. No soy de esas chicas que aceptan a desconocidos en las redes sociales pero hubo algo que me llamó la atención y lo acepté por mas que solo tuviéramos un amigo en común. Comenzamos a hablar. Era claro que eramos totalmente diferentes. Yo el día, él la noche. Pasaron varias conversaciones entre nosotros y muchos duraban largas horas hasta la madrugada. Me convertí en una buena amiga para él, me daba consejos en mi relación y yo lo ayudaba en lo que podía con sus problemas sentimentales. Cuando le dije que me había mudado a Lima, no demoró mucho en invitarme un helado para vernos por primera vez. Le conté a mis mejores amigas que lo iba a conocer en persona, ellas tenían miedo por mi porque podía tratarse de un violador o un asesino en serie (algo exagerado) pero me metieron el bichito de la duda. Al día siguiente me habló y quedamos en vernos en la esquina del depa donde vivía. Nunca hay que confiar en las personas a un 100% y menos si solo lo conoces por mensajes o llamadas.
Tercer nivel
Eran las 6:55 pm. Ya tenía que bajar a la planta baja para encontrarme con mi amigo "cibernético". Me subí al ascensor y cuando ya se iban a cerrar las puertas al momento se abren inesperadamente y entra un chico muy simpático pero un poco mayor para mi. Me miró y me preguntó si era nueva en el edificio, le respondí que si. Me preguntó mi nombre, yo le respondí un poco asustada; el se presentó con una gran sonrisa: Yo soy Santiago, mucho gusto (nombre original y el único que diré). Creo que fue la bajada de ascensor mas larga de mi vida porque luego de eso me preguntó si ya me ubicaba en algunos lugares, que tal me parecía lima, me dijo que el vivía en el departamento del al lado y si sabía como llegar a donde me estaba dirigiendo (creo que se notaba porque iba un poco arreglada). Fueron muchas preguntas y no sé a que velocidad pudo decirlas. Saliendo me dijo si quería que me podría llevar al lugar donde tenía que ir, que el no se hacía problemas. Pueda ser que sea una persona muy amable pero nunca aceptaría que un chico de 28 años me llevé en su carro cuando solo lo he conocido en una bajada de ascensor. Se despidió de mi con una gran sonrisa como la primera y se fue. Estaba en la esquina esperando a mi amigo que no llegaba y de pronto se para delante mío una camionetasa de marca BMW, muy limpia y reluciente y por la ventana del conductor se asoma Santiago y me dice: Segura que no quieres que te jale? Me reí y le negué con la cabeza. Su sonrisa no se borraba de su cara y con un movimiento de "fallé" se desapareció de mi vista al doblar la esquina.
Cuarto nivel
Me había vestido normal. Tenía un pantalón negro y una blusa leopardo, unos botines negros porque por algún motivo sospeché que necesitaría algo cómodo para caminar. Me llega un mensaje a mi celular, era él: "Ya estoy a dos pasos de la esquina de tu casa"; miro hacia el frente y veo un chico muy parecido a las fotos de su facebook. Era mas guapo en persona pero menos flaco que en las fotos. Cruzó y nos saludamos como si no fuera la primera vez. El recorrido comenzó afuera de mi casa (Salaverry) y el destino era el parque Kennedy (Miraflores). Yo no tenía ni idea de como llegar hasta ahí caminando pero él si, así que nos emprendimos al destino y también a la conversación. Hablamos de mil cosas. Él iba por el último año de arquitectura y en un momento del camino pasamos por un parque que el había diseñado. Yo también iba a estudiar esa carrera por eso me concentraba tanto en las cosas que me contaba porque quería aprender de alguien que ya estaba a punto de culminar con su sueño. Cruzamos miles de parques, cada uno con gente y significados diferentes. Mis piernas no daban para mas pero era tan interesante caminar y escucharlo hablar de su carrera, su vida, y su banda de metal que tenía con un grupo de amigos que en ningún momento nos dimos cuenta que ya nos encontrábamos en el destino final. Me compró el helado que me había prometido pero con la diferencia de que ya no era ese el motivo para conocernos.
Quinto nivel
Me llevó de regreso a mi casa y prometimos en volver a repetir la experiencia. Sin duda se había convertido eso en una bonita amistad. Abriendo la puerta de mi depa encuentro un sobre en el piso con una palabra enorme y grande que decía: URGENTE! De primera me asusté y lo abrí de prisa para saber de que se trataba. Al leerlo me di con la sorpresa de que era una carta de Santiago, el chico del ascensor, mi vecino para ser mas clara. Me decía que le había parecido una chica muy simpática y guapa, que le gustaría conocerme mas. Me preguntaba si estaba en alguna relación con alguien y que si no era así, que si aceptaría en invitarme una copa o una cena en algún restaurante. Había apuntado su número telefónico en el papel y si estaba interesada en conocerlo también que le escribiera y el me llamaría. Me senté en mi cama y pensé que ese chico estaba totalmente loco, no había pasado ni un día en conocernos y ya me invitaba a salir.
Sexto nivel
Me volví a ver otro día con mi amigo cibernético. Esta vez decidimos ir a la playa, hablábamos mucho de lo que veíamos en el momento y en general, tonterías que nos hacían reír. Gracias a él he podido conocer la mejor salchipapa que haya probado en mi vida, si lo que han leído, EN MI VIDA. Puedo ser un poco exagerada pero después de probarla me volví una adicta a su sabor, estaba buenísima. Llegó el fin de semana y había quedado en cenar con mi mejor amigo SAR en su casa. Después de clase me fui directo a nuestro encuentro y como es de costumbre me dice cuando llego: Baby me voy a bañar porque a las 9:00 nos vienen a recoger para ir a la disco. Yo y mi cara enfurecida porque me encontraba en sandalias, sudada y vestida de forma muy hippie como para salir de fiesta. Era esos momentos en los que quieres matar a una persona por hacerte la jugada mas cruel del mundo. Él bien bañadito y yo hecha una porquería. No se la dejé pasar por ningún motivo y tuvo que llevarme a mi casa y esperar toda mi preparación de salida de juerga. En un bar super power "Tizón" (Barranco) me encontré a mi amigo cibernético. La verdad no fue nada planeado y como lo inesperado sale mucho mejor, esa noche nos reímos, bailamos, cantamos como nunca. Le presenté a mi mejor amigo SAR y se hicieron amigos desde el momento. Bebí mucho, lo acepto y no me di cuenta de los actos que comenzaron a ocurrir. Estaba afuera de "Tizón" dispuesta a irme ya! SAR no estaba conmigo y yo no pensaba esperarlo mas tiempo. Mi nuevo amigo estaba a mi lado, supongo que en las mismas condiciones que yo de alcoholizados de tantos shots de venenos que nos habíamos tomado. No recuerdo como fue que pasó, pero tengo una vaga imagen de un beso. Un beso con él.
Séptimo nivel
Comenzó febrero y con él el día de los enamorados. Por primera vez odié esa fecha tan celebrada en mi país. Lo odié porque no tenía a nadie en especial que me regale rosas o un peluche inmenso, que me invite un helado o tal vez una cena romántica. Lo peor de todo es que vivía sola y tampoco pensaba pasarlo en mi cama viendo películas y comiendo chocolates. Mis padres con sus poderes me leyeron la mente y me dijeron que se venían a Lima a pasar ese fin de semana conmigo. Me sentí aliviada, salvada. Un amigo de ellos tienen un hotel y es donde siempre se hospedan cuando vienen de viaje. Ese día cuando fui a recepción a preguntar por la habitación de mis padres me encuentro detrás del mostrador con un chico que nunca en mi vida lo había visto en el hotel. Desayunando mis padres me cuentan que su amigo había vendido el hotel a un familiar y que todos los trabajadores eran nuevos. El recepcionista entró al comedor y nuestras miradas se cruzaron de forma muy extraña. Era un chico joven, yo le pondría entre 20 y 22 años, muy guapo, muy alto, cabello castaño claro ondulado, ojos verdes y una bonita sonrisa. No exagero pero no dejaba de mirarme y mirarme. Pasaron los días y seguía ahí pendiente de mi. Una tarde que estaba esperando en la sala de estar a que mis padres bajaran entra este chico, se sentó en el sillón de al lado y prendió la tele. Lo mire y me miro. Agarré una revista y me la puse a ojear pagina por pagina. Me hablo: -Estas esperando a tus padres no? -Si, ahora bajan creo. -Tu papá me estaba contando de que vienen muy seguido aquí, -Si, el anterior dueño es amigo de mi papá, no sabíamos que lo habían vendido, -Si, mi papá a comprado este hotel y ahora me a dejado a cargo porque estoy de vacaciones en la universidad... Mi papá? Ese chico era el hijo del dueño del hotel y por vacaciones le había dejado a cargo de todo. Nos pusimos a hablar y el ambiente se tornó placentero. Su nombre: Brandon (nombre original y este si es el último que diré). Estudiaba en la Usil - Negocios internacionales, un buen chico, pituco pero lo normal y me di cuenta que era muy fácil de mantener una conversación con él. Me brindó confianza y le dije que me iba a vivir a España. Él me contó que ese país le gusta mucho porque su madre trabaja allá y casi todos los veranos lo pasa con ella. Me dijo que esa noche iba a hacer una fiesta con sus amigos y que si quería ir estaba invitada. Intercambiamos celulares y la verdad es que en ese poquito tiempo vi en él una posible futura relación. Hasta que salió a flote la mala noticia de toda mi emoción... era menor de edad.
Octavo nivel
Pasó el día de "San Valentín" y mi vida volvió a la normalidad. Comencé a salir cada vez mas seguido con mi amigo cibernético. Al mismo tiempo me ayudaba mucho con algunos cursos que llegaba en la pre y respetaba mi espacio en los que le decía que no podía verlo. Una noche se apareció afuera de mi depa y me animó a hacer un tour juerguero. Siempre he ido a las discotecas en Larco o a los bares de Barranco pero esta vez tocaba algo mas fresh y diferente. Me llevó al centro de Lima y de las tantas y tantos buenos lugares terminamos en "El Mirador" con la buena música y la buena gente. Esta vez su mirada era diferente. No volvimos o por lo menos yo no quise hablar de aquel beso afuera de Tizón, pero vi en sus ojos que deseaba que se volviera a repetir. Era un buen chico, pero yo no lo veía como algo mas, solo como un amigo. Me declaró su amor cuando se despedía afuera de mi casa. Tal vez no debí aceptar salir esa noche con él o quizá debí darme cuenta que el desde un principio quería algo mas. Quiso darme un beso pero lo rechacé, no estaba bien eso que él quería que ocurriera. Él lo confundía con que tal vez aún sentía cosas por mi ex, pero la verdad es que ese no era el motivo. Lo quiero, él lo sabe pero el motivo era que no estaba preparada para entablar una relación con una persona que no iba a estar a mi lado después de que se cumpliera mi objetivo.
Noveno nivel
Me comienzan a llegar comentarios sobre mi ex. La verdad es que me habían pasado tantas cosas interesantes durante todo este tiempo que ya me había olvidado de lo que sentía por él. Me estaba comenzando a sentir bien, a estar feliz y vivir tranquila cuando él de pronto volvió ha aparecer en mi vida. Quise ser fuerte en esta ocasión pero había algo de él que no me dejaba seguir caminando hacia adelante. Quiso volver conmigo a pesar de que él ya había entablado una relación con una chica a la que no amaba, quiso volver conmigo porque "se había dado cuenta" que yo era la única a la que quería en su vida. Me doy cuenta ahora de como se puede mentir tan descaradamente, de como uno puede tener el poder de convencer a otra persona. No la quise cagar, esta vez no porque ya había recorrido mucho camino y volver a retroceder no valía la pena. No valía porque ya no había motivos para quedarme a su lado, ya no existía nada que me enlazara. Pensé que estaría sola hasta irme a España y comenzar con una nueva vida, como dicen: Borrón y cuenta nueva. Ese se volvió mi propósito principal pero al final de todo, el camino me cruzó con una persona muy especial e importante, tan importante que hasta ahora sigo soñando con él.
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