La culpa la tienen tus ojos.



Primera sensación: Una desnudez en el alma.

Al principio, mirarte a los ojos era como perderme en el mundo. No podía sostener esa mirada durante mas de 3 segundos, era algo imposible, algo incapaz. Nunca he visto unos ojos tan negros como los tuyo, tan profundos, tan necesarios para mí. Menudo día en el que te conocí. No avisaste, te presentaste ante mí sin ninguna introducción. Me enamoré. Como yo siempre he dicho: "Lo que me atrae de un chico son las cejas pobladas y la conexión que tenga con su mirada", y la verdad es que no hay mejor ejemplo que no seas tú. Para mi gusto te has hecho a la perfección. Tus ojos y esa sonrisa que enamora a cualquiera que te ve caminar, tu forma de hablar y la educación con la que te has formado hace que el nivel de gravedad pierda totalmente su teoría cuando estas frente a mi. 

Segunda sensación: Volar.

Nos miramos y sonreímos, pero no son esas miradas de unos segundos, son miradas que duran toda una vida. Con tan solo mirarme me puedes hablar. Con tan solo verte te puedo sentir y cuando hablo de sentir no me refiero a como se siente mi piel con el viento, yo te puedo sentir conmigo y por dentro de mí. Haces acelerar mi pulso, hierbes mi sangre, mi cariño sale a flote por mi piel, mis ganas de abrazarte, besarte se vuelven incontrolables. Todo eso causas en mí y tan solo con un segundo de ti. 

Tercera sensación: Soñar.

Después de todo este tiempo conociéndote poco a poco he aprendido que en la vida se tiene que soñar para poder avanzar. No es la forma en la que miras sino en cómo me miras que haces que mi máquina de escribir de mi vida teclee sin pausas, teclee relatando toda la complicidad que se crea entre nosotros. Tal vez nunca te lo he dicho pero, me gustas mucho y cuando hablo de esto me refiero a un gusto de amor verdadero, me refiero de esos que pasan años y años y ese sentimiento sigue ahí como si recién estuviera naciendo. Lo digo así de clara porque cuando encuentras a la persona indicada para tu vida lo sientes desde el primer momento y sin que nadie te lo diga, porque sin conocerte puedo sentir cosas como si hubiéramos estado de antes, lo digo y lo confirmo. Soñar no cuesta nada, pero soñar contigo y cumplirlo al mismo tiempo es mucho mejor que un café por la mañana.

Cuarta sensación: No poder dejar de pensar.

Esto es nuevo pero llego a un punto en que ya no puedo más. No puedo estar más así queriéndote en silencio, comiéndome todo este sentimiento cuando en realidad quiero compartirlo contigo pero, todo tiene su "pero" y lamentablemente en esta historia existe. 

Quinta sensación: Dejar fluir.

Llevo dos días pensando, dándole vueltas a cosas que en realidad no deberían de tener tanta importancia. Llevo así desde el lunes y es algo que odio cuando se trata de sentimientos. Que hacer? Que pensar? Que decir?. Ya no pienso mas reaccionar. Dejaré que todo fluya tal y como tiene que suceder, dejaré de dramatizar y seguir caminando como lo he estado haciendo hasta ahora. Pero para darte un consejo te digo que las oportunidades no se deben dejar pasar, porque la vida es tan incierta que la felicidad se debe aprovechar en el momento en que se presenta.

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