A rodar la vida

Me gusta ver el movimiento de las olas, porque me demuestran que están vivas, que les gusta la vibración, que les gusta divertir a las personas. Me gusta tanto mirarlas porque me transmiten una tranquilidad interior que me renuevan. 
Me gusta ver las nubes moverse, porque se que están activas, aunque no les guste siempre quedarse. Aveces las miro, otras veces solo sueño con ellas. Hasta ahora no he podido formar ninguna figura con ellas como salen en los dibujos animados, puede ser porque no tenga tanta imaginación para ello o porque simplemente no existan en la vida real. 
Lo que si suelo hacer muchas veces es mirar las estrellas. Ellas si nunca se van, mantienen sus lugares para que las personas las puedan encontrar. Me encantan verlas descubiertas en el cielo, desnudas por las nubes, siempre acompañadas de la luna deforme o perfectamente circular. 
Ahora estoy sentada fumándome un cigarro viendo y sintiendo todas estas imágenes relatadas. La verdad es que no me gusta fumar sola, porque de alguna forma me hace sentir mas sola aún y es que odio sentir esa sensación. Lo raro es que fumando me he dado cuenta que ahora amigos-amigos tengo pocos, creo que podría contarlos con las manos y eso que antes mi agenda estaba repleta de ellos. Me queda claro que la distancia puede llegar a alejar a muchas personas, pero al mismo tiempo te ayuda a demostrar quienes realmente se quieren quedar junto a ti viviendo una verdadera amistad, como debería de ser. 
Yo soy de las personas que les gusta cuidar mucho de ellas, porque el hecho de que son personas valiosas, porque en algún momento de mi vida me han demostrado que valen la pena y eso para mi es oro puro. 
Me pongo a pensar que hubiera sido si nada hubiera cambiado y es que no llego a imaginármelo. Tal vez seguiría con la que en ese momento era mi pareja, trabajaría en el verano y disfrutaría con mis amigas los fines de semanas. Tal vez no hubiera agrandado tanto mi círculo de amigos, me hubiera salido de nuevo de la academia de inglés (sería ya la tercera vez), y quien sabe, seguiría en el mismo lugar de siempre con las mismas personas. No me quejo de esa vida, de esa temporada llena de buenos momentos, pero mucho menos me puedo quejar de esta. 
No es la primera vez que me pongo a pensar estas cosas y es que siempre estoy en constantes pensamientos, me encanta imaginar y jugar con mi mente, no me gusta estar tranquila, quieta, soy hiperactiva con mi vida y mi cabeza, con mis cosas y mis metas, conmigo misma día a día. Analizo las cosas y otras veces me dejo llevar, todo depende del momento y de mi estado de ánimo, todo depende de las ganas con la que me haya levantado de la cama, todo depende de mi y de la sonrisa que me quieras regalar. 
Cierro los ojos y tapo mis oídos para escuchar lo que me quiere decir el corazón, que muchas veces prefiere el dolor antes que un nada. Y es que escribiendo todas estas palabras he podido descifrar que todo esta relacionado al amor. Si uno llora de felicidad es porque ama lo que esta celebrando. si uno llora de pena solo puede ser por amor, si uno ríe es porque ama hacerlo o porque ama a quien le hace sonreír, si uno extraña es de amor, si uno crea es por amor y es que todo tiene que ver con el amor en esta vida de fuertes, y digo de fuertes porque muchas veces el amar no es tan fácil, porque las cosas y las personas no se han hecho para que sean fáciles de tener. Por estas razones es que aveces prefiero sentarme en la arena, sentirla, encender un cigarro y levantar la vista para ver la danza de las olas, porque son una de las pocas cosas que se me hace fácil de amar.

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