Medida en kilómetros
¿Podría la distancia algún día no ser demasiada?.
No sé que hago aquí estando tú tan lejos, juro que muero por abrazarte y sentir tu respiración formando parte de mi piel. Poder besarte y salvarte la vida si lo deseas, curarte las heridas sin que te duela y dejar que el universo se mantenga intacto para poder mostrarte que tu atardecer es capaz de detener el tiempo.
Créeme cariño, créeme.
No necesito conocer a todas las personas del mundo, solo recordar que tus besos son los protagonistas de los mejores orgasmos que he tenido.
Volvería atrás, retrocedería en el tiempo y te diría "aquí estoy" la vez que me dijiste "ven". Te protegería, te convertiría en mi mejor momento, en mi mejor historia. Tú me hacías mas grande que cualquier otra cosa, o así me sentía yo a tu lado.
Mientras me mirabas, cogía aire y gritaba una sonrisa que me duraba una vida. Convertías mis domingos en sábados profundos y me dejabas volar cada vez que abrías la ventana. Ojalá te dieses cuenta, siempre disfruté contemplando tu sonrisa mientras te adueñabas de mi mundo con tu mano acariciando mi cara.
Pasa serte sincera, siento que me he ido enfriando con la distancia que nos ha ido alejando, pero creo que puedo volver si me dices "ven". Si me esperas en la puerta de casa con las manos llenas de promesas, llena de ganas de querer que algo funcione y tenga sentido en esta vida. Te convertiría en la primera maravilla de mi mundo, y te digo esto porque me di cuenta del poder que tienes cuando comencé a pensar en ti para combatir el frió de la soledad, y cuando deseaba abrazarte en vez de taparme con tantas mantas.
Fuiste mi tentación, mi manzana prohibida, la buena noticia en una época de crisis y la cura de mis mañanas del final del mundo. Te juro que hago canciones con las palabras que no te he dicho, y sueño con una realidad en la que no me hace falta soñarte.
Vez lo loca que me puede llegar a llevar tu cariño?
Mi mirada se la pasa buscándote en rincones que me invento, solo por si apareces de tu magia tan divina. Así que dile un día a la distancia que se marche, que no la queremos en casa y que no es bienvenida a nuestra vida. Díselo. Dile también que no vuelva mas, que no hay espacio y que si regresa, nosotros nos mudaremos a un sitio mucho mas lejos donde las desgracias no existen.
Amenázala sin piedad, porque es ella la causante de tanto dolor medida en kilómetros.
No sé que hago aquí estando tú tan lejos, juro que muero por abrazarte y sentir tu respiración formando parte de mi piel. Poder besarte y salvarte la vida si lo deseas, curarte las heridas sin que te duela y dejar que el universo se mantenga intacto para poder mostrarte que tu atardecer es capaz de detener el tiempo.
Créeme cariño, créeme.
No necesito conocer a todas las personas del mundo, solo recordar que tus besos son los protagonistas de los mejores orgasmos que he tenido.
Volvería atrás, retrocedería en el tiempo y te diría "aquí estoy" la vez que me dijiste "ven". Te protegería, te convertiría en mi mejor momento, en mi mejor historia. Tú me hacías mas grande que cualquier otra cosa, o así me sentía yo a tu lado.
Mientras me mirabas, cogía aire y gritaba una sonrisa que me duraba una vida. Convertías mis domingos en sábados profundos y me dejabas volar cada vez que abrías la ventana. Ojalá te dieses cuenta, siempre disfruté contemplando tu sonrisa mientras te adueñabas de mi mundo con tu mano acariciando mi cara.
Pasa serte sincera, siento que me he ido enfriando con la distancia que nos ha ido alejando, pero creo que puedo volver si me dices "ven". Si me esperas en la puerta de casa con las manos llenas de promesas, llena de ganas de querer que algo funcione y tenga sentido en esta vida. Te convertiría en la primera maravilla de mi mundo, y te digo esto porque me di cuenta del poder que tienes cuando comencé a pensar en ti para combatir el frió de la soledad, y cuando deseaba abrazarte en vez de taparme con tantas mantas.
Fuiste mi tentación, mi manzana prohibida, la buena noticia en una época de crisis y la cura de mis mañanas del final del mundo. Te juro que hago canciones con las palabras que no te he dicho, y sueño con una realidad en la que no me hace falta soñarte.
Vez lo loca que me puede llegar a llevar tu cariño?
Mi mirada se la pasa buscándote en rincones que me invento, solo por si apareces de tu magia tan divina. Así que dile un día a la distancia que se marche, que no la queremos en casa y que no es bienvenida a nuestra vida. Díselo. Dile también que no vuelva mas, que no hay espacio y que si regresa, nosotros nos mudaremos a un sitio mucho mas lejos donde las desgracias no existen.
Amenázala sin piedad, porque es ella la causante de tanto dolor medida en kilómetros.
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